La Fotografía es el alma del instante fijo, la síntesis de un proceso entre realidad, imaginación y autor. Permite congelar el espacio en un tiempo determinado, convirtiendo esta mágica acción en arte y ciencia.

miércoles, 13 de abril de 2011

LA INFINITA PROFUNDIDAD DEL SER FOTOGRÁFICO (Artículo)


La fotografía es un lenguaje universal que no tiene fin; nadie conoce sus límites, porque a pesar de que abraza la tecnología, siempre depende de sus creadores. Cada creativo es un mundo distinto y aporta lo que su mente y alma generan. La  fotografía es la plasmación de lo que el ojo ve y la mente desarrolla, lo que el alma transforma y el talento embellece y mientras existan ojos que vean, almas que sientan y cerebros que desarrollen, siempre existirá la Fotografía como infinito lenguaje de información, comunicación y arte.

Una fotografía es el resultado de varios procesos donde intervienen múltiples elementos para producir un efecto final gráfico; la idea, el concepto, la visión, el control de la luz, la perspectiva, el encuadre, el foco, los ajustes técnicos, los procesos de manipulado o los acabados finales, todos ellos son variables que terminan por definir el resultado según se trate de una fotografía analógica o digital. La fotografía es pues, la síntesis de un proceso mental, sensitivo, tecnológico y técnico, que va ligado al desarrollo de los tiempos donde se realiza. Lo que ahora ya no se lleva antiguamente era lo más revolucionario, lo de ahora quizás es más novedoso dentro de un tiempo quedará obsoleto.

La síntesis del proceso fotográfico es la emanación de estados diversos y la comunicación de los mismos bajo el abrazo de la técnica, la imaginación y la inteligencia emocional.

El tiempo marca el concepto de la comunicación fotográfica ya que al mismo tiempo la convierte en efímera y perene ya que está siempre sujeta al paso del tiempo y su supervivencia depende de las nuevas tecnologías que sepan mantenerla. Su potencia es tan feroz que transgrede las normas del propio tiempo, las dimensiones morales e incluso las ideas de los hombres y sus sociedades.  

La Fotografía tiene sentimientos e ideologías propias y nunca es ni debe ser esclava de nada, vive y debe vivir de su libertad, de su independencia, de su propia filosofía; nunca debe estar atada a condiciones morales ni a manipulaciones políticas o religiosas ya que si lo hace pierde su capacidad de arte y herramienta sabias. 

Una imagen tiene su propio soplo vital y emana del interior de un ser que es único e irrepetible. Sin atrevimiento, sin cruzar la línea de lo establecido, sin potenciales humanos que transgreden las normas y moralidades decadentes, el mundo todavía permanecería estancado en la edad del teocentrismo medieval. La Fotografía es la arquitectura gráfica del espacio en el tiempo, la ingeniería de las ideas convertidas en píxels o haluros, la física de la luz y la magia de la tecnología, todo ello unido al talento de las neuronas y a la pasión de los sentimientos.

Texto y fotos: KarlFM.-


Fotos: KarlFM
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